La mirada se me nublaba, el polvo oscurecía el panorama una vez más; a penas había tenido pequeños roces con la realidad y había preferido permanecer sumergida en la turquesa ignorancia. La razón no me obedecía en la misma forma que al resto, desviaba la mirada a lo que le convenía para no sentir nada y relajarse (un par de segundos) ante una realidad poco menos que difusa.
"Elige la vida" Dijeron.
El alma se evaporaba lentamente y se colaba poco a poco en mis sueños más profundos, aletargada, cansada de tanto sufrir por realidades utópicas solamente para no sufrir por la que es de verdad.
"Eres inteligente" Dijeron.
La muerte (una fuente de energía real, y por real mucho mejor que tú) me había estado helando las entrañas, como si quisiera prepararme para la realidad que nunca había visto, tal vez por imbécil o por estar demasiado bien acurrucada en el asiento de primera clase bajo el brazo de mis padres, tal vez porque era muy joven o estaba demasiado mimada... la identidad era una y sólo una, yaciendo bajo el cuchillo de la muerte, aprendiendo de lo mucho que necesitaría ajustarse a un mundo al que se negaba y que por eso debía mirar fijamente a la muerte, aunque estuviera ahí siendo su presa, pero nunca tuvo el valor de tomar de la mano a la vida.
A la vida no la importa si eres inteligente, si tienes energía o no para defenderte, ni siquiera tus experiencias con la muerte; la vida necesita, que se le demuestre que se tiene interés por ella, que se tiene dignidad y sobre todo, que se tiene valor para elegirla más allá del reto que represente... La vida es mujer, y ama a los guerreros.
"Eres valiente" Dijeron. ¿Valiente yo? Elegí demasiado el camino fácil hasta que lo desgasté y se vino abajo, a la muerte ya ni siquiera le interesa mirarme a los ojos ni helarme la sangre, ya no le importa que la elija a ella una vez más.
"Elige la vida"Dijeron. Me derrumbé un segundo porque la realdiad me golpeó tres veces esta semana, porque no se puede vivir en el reino del mar ni tampoco puedo vivir aquí contra mi naturaleza, pero he de elegir la vida para luchar con ella, para luchar por ella, para sonreír con ella, acurrucarme entre mis nuevos brazos y sacudirme el frío desde dentro; odiarla y amarla más de lo que he podido hacer con cualquier otra cosa, para obsesionarme con ella, aunque no sé si realmente quiera hacerlo... es tan sólo que la muerte ya no es el enemigo.
sábado, 25 de febrero de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
Turquoise
La vida a veces es más desgastante que el agua (que disuelve todas las cosas del universo).
La vida te hace mirar al cielo y ya no ver las estrellas, incluso sin la menor esperanza de notar lo que las antiguas personas miraban, sólo deseándolas como las recuerdas... como cuando éramos niños y su lejanía y perfección nos sorprendían, porque las veíamos pequeñas y pensábamos en lo diminutos que nos veríamos desde ahí. La vida (poco a poco) nos hace pensar que somos grandes-
El agua nos hace débiles o fuertes según nuestra naturaleza primaria, en el agua te pierdes o te encuentras, como se supone que uno tendría que poder hacer en la vida; sin embargo, la vida puede ser un sólo segundo y al otro segundo no (así también el agua) pero la vida desearía poder ser, al menos un segundo, tan transparente como el agua.
La vida (tal vez) se inició en el agua y (tal vez) terminará en ella.
El color turquesa nos une y nos debilita, la amoratada libertad de la vida también... cada vez que abrimos nuestros ojos a la vida nos ciega, cada vez que abrimos nuestros ojos al agua nos arde; el agua y la vida, la vida y el agua (no son lo mismo)... Desgaste y disolución.
El sueño de las leyendas de ultramar, las estrellas, la luna, el sol, el viento, la arena, las rocas, las algas... la vida (las sirenas)... La historia de la identidad, de los orígenes de la imaginación saliendo a borbotones de la mente inspirada y embriagada con agua. La magia, el silencio, la soledad y el cuenco medio vacío.
El agua y la vida; el terror y el desierto. La llama encendida y el misterio que se aleja de nosotros después de, cada noche, contarnos al oído los temas de agua que en nuestra infancia nos obsesionaban, nos intrigaban y nos hacían delirar de pasión y de vida...
El desastre turquesa se sale de tu mente cuando abres los ojos. Nos ha desgastado de noche y ahora, la vida nos desgastará de día.
La vida te hace mirar al cielo y ya no ver las estrellas, incluso sin la menor esperanza de notar lo que las antiguas personas miraban, sólo deseándolas como las recuerdas... como cuando éramos niños y su lejanía y perfección nos sorprendían, porque las veíamos pequeñas y pensábamos en lo diminutos que nos veríamos desde ahí. La vida (poco a poco) nos hace pensar que somos grandes-
El agua nos hace débiles o fuertes según nuestra naturaleza primaria, en el agua te pierdes o te encuentras, como se supone que uno tendría que poder hacer en la vida; sin embargo, la vida puede ser un sólo segundo y al otro segundo no (así también el agua) pero la vida desearía poder ser, al menos un segundo, tan transparente como el agua.
La vida (tal vez) se inició en el agua y (tal vez) terminará en ella.
El color turquesa nos une y nos debilita, la amoratada libertad de la vida también... cada vez que abrimos nuestros ojos a la vida nos ciega, cada vez que abrimos nuestros ojos al agua nos arde; el agua y la vida, la vida y el agua (no son lo mismo)... Desgaste y disolución.
El sueño de las leyendas de ultramar, las estrellas, la luna, el sol, el viento, la arena, las rocas, las algas... la vida (las sirenas)... La historia de la identidad, de los orígenes de la imaginación saliendo a borbotones de la mente inspirada y embriagada con agua. La magia, el silencio, la soledad y el cuenco medio vacío.
El agua y la vida; el terror y el desierto. La llama encendida y el misterio que se aleja de nosotros después de, cada noche, contarnos al oído los temas de agua que en nuestra infancia nos obsesionaban, nos intrigaban y nos hacían delirar de pasión y de vida...
El desastre turquesa se sale de tu mente cuando abres los ojos. Nos ha desgastado de noche y ahora, la vida nos desgastará de día.
miércoles, 25 de enero de 2012
Apuesto a que no...
No, porque en el sentido más sublime del odio tan grande que tengo para ti en mi corazón, supe que tú siempre fuiste como yo: un alma trágica, romántica, encantada de ironía, de magia, de lástima y de dolor, mucho dolor.
Hay tantas de nosotras dentro de nosotras mismas, personas indefinidas, impalpables, imperturbables. Tal vez pudiera tocar algún día tu cabello macabro y seducirlo hasta el fondo del abismo que tengo dentro del corazón para que pudieras ver cómo la infinita cadena de fantasmas de los días pasados te ve. Y nunca deja de verte.
El amor que a veces me ciega me hace pensar, infinitamente, que tengo que superar...te. Porque por las noches todavía me abruma el mal consejo de las mil lenguas que tocan mi cerebro, se lee algo así como que tú siempre fuiste la mejor elección, la ganadora, la original, que yo llegué a cubrir el mal como un vendaje que nunca se cambió y la verdadera esencia del amor oculto tras esa herida asfixia cada uno de mis buenos sentimientos y de pronto no soy nada más que tú.
Enferma y desesperada. Desesperada y loca.
Apuesto a que no... No es cierto, a veces creo que nunca podré tener esa luz de la maldad cruzando ni levemente mis ojos... tus ojos... nuestros ojos... ¿Cómo puedes fundirte tanto conmigo, mi encantadora némesis? Si debería tan sólo odiarte, o ignorarte o... no se qué.
Tal vez simplemente debo dejarlo todo morir... de nuevo, para que cuando renazca me dé cuenta de lo estúpida que fuiste y de lo más estúpida que fui yo, y apuesto a que, algún día, dejaré de compararme contigo para que tu voz no me aqueje más, para que tu nombre no me pese tanto y pueda decirlo a cualquier persona y en cualquier circunstancia... para que tu esencia se vaya de mí... Apuesto a que no lo hará, nunca.
Némesis o no, tu alma es como la mía, la diferencia es que... Yo no soy tan fuerte, ni tan digna, ni tan estúpida.
Buena suerte, vete de mi mente, pero buena suerte.
No... apuesto a que no lo harás.
Hay tantas de nosotras dentro de nosotras mismas, personas indefinidas, impalpables, imperturbables. Tal vez pudiera tocar algún día tu cabello macabro y seducirlo hasta el fondo del abismo que tengo dentro del corazón para que pudieras ver cómo la infinita cadena de fantasmas de los días pasados te ve. Y nunca deja de verte.
El amor que a veces me ciega me hace pensar, infinitamente, que tengo que superar...te. Porque por las noches todavía me abruma el mal consejo de las mil lenguas que tocan mi cerebro, se lee algo así como que tú siempre fuiste la mejor elección, la ganadora, la original, que yo llegué a cubrir el mal como un vendaje que nunca se cambió y la verdadera esencia del amor oculto tras esa herida asfixia cada uno de mis buenos sentimientos y de pronto no soy nada más que tú.
Enferma y desesperada. Desesperada y loca.
Apuesto a que no... No es cierto, a veces creo que nunca podré tener esa luz de la maldad cruzando ni levemente mis ojos... tus ojos... nuestros ojos... ¿Cómo puedes fundirte tanto conmigo, mi encantadora némesis? Si debería tan sólo odiarte, o ignorarte o... no se qué.
Tal vez simplemente debo dejarlo todo morir... de nuevo, para que cuando renazca me dé cuenta de lo estúpida que fuiste y de lo más estúpida que fui yo, y apuesto a que, algún día, dejaré de compararme contigo para que tu voz no me aqueje más, para que tu nombre no me pese tanto y pueda decirlo a cualquier persona y en cualquier circunstancia... para que tu esencia se vaya de mí... Apuesto a que no lo hará, nunca.
Némesis o no, tu alma es como la mía, la diferencia es que... Yo no soy tan fuerte, ni tan digna, ni tan estúpida.
Buena suerte, vete de mi mente, pero buena suerte.
No... apuesto a que no lo harás.
sábado, 7 de enero de 2012
I can't get it right since I met you.
Somedays are worse than others, someday I just can not handle myself anymore. You are everything that I had ever wanted in a man, because I wanted a bad man, like any girl would.
It is obviously bitting me.
Im a good girl. Not a good woman because I am too whiny to be one and not a good person because I am just not but, I do everything you want me to do and I would do more if you ask me to, this is just wrong, right?
There is not a single man who is still seeking for a good girl. Men want strenght and confidence, because that is what a real woman has. Girls, in the other hand, are fragile and romantic. Passive and weak. I rock at being a girl.
But, seriously, what is wrong with me? Why can't I be mad at you just for once? Why can't I do something? Why am I not clear? Why do I have to cry everytime I have to tell you something "important"?
Because of you.
You made me like this. I had a very weird feeling when I met you, I knew you would be my ruin.
I love you, but this love had made me crazy. I know that I have no life without you, I know that I depend/ relay on you for pretty much everything but I made a mistake: I let you know about it. All the time.
You know that you are my whole life and that is the best reason as any for a man to hurt a woman... in this case, a little girl. Or a little dog, I'm not quiet sure.
I can't stand up for myself, for what i think, for what I belive or for who I am, I can't anymore because I LOVE YOU and I dont want to hurt you, EVER.
But this is still going on bigger and stronger everday.
It makes me sad because it is not just about hurting you but also about upseting you. And I know pretty much everything can make you upset, that's way I rather shut up and do whatever you want to do.
I rather please YOU, make YOU happy and loving YOU than me. It is that simple.
And it sucks, I know. I know that it isn't just because I love you, it is because I am afraid.
I am afraid to be alone and I am afraid of being without you (there's a difference), but, most of all, I am afraid of what you can do to me if you get mad at me. I have seen that look in your eyes when you are angry, I have seen the power and the fury running through your eyes and it terrifies me. It doesn't scares me to be beaten or dumped, your words are the deal. You can kill me just by telling me that I am not worth it. Because it is true.
That's the key.
But, you know, I rather being without you than making you unhappy so probably I would take it if necesary. That's it. Do what you want to me as long as you are ok.
You will get tired of me one way or another. Soon or later. You will end up bored because of how good I am, how stupid, useful/less I had been. But, you know what? Screw that and screw you.
I love you.
It is obviously bitting me.
Im a good girl. Not a good woman because I am too whiny to be one and not a good person because I am just not but, I do everything you want me to do and I would do more if you ask me to, this is just wrong, right?
There is not a single man who is still seeking for a good girl. Men want strenght and confidence, because that is what a real woman has. Girls, in the other hand, are fragile and romantic. Passive and weak. I rock at being a girl.
But, seriously, what is wrong with me? Why can't I be mad at you just for once? Why can't I do something? Why am I not clear? Why do I have to cry everytime I have to tell you something "important"?
Because of you.
You made me like this. I had a very weird feeling when I met you, I knew you would be my ruin.
I love you, but this love had made me crazy. I know that I have no life without you, I know that I depend/ relay on you for pretty much everything but I made a mistake: I let you know about it. All the time.
You know that you are my whole life and that is the best reason as any for a man to hurt a woman... in this case, a little girl. Or a little dog, I'm not quiet sure.
I can't stand up for myself, for what i think, for what I belive or for who I am, I can't anymore because I LOVE YOU and I dont want to hurt you, EVER.
But this is still going on bigger and stronger everday.
It makes me sad because it is not just about hurting you but also about upseting you. And I know pretty much everything can make you upset, that's way I rather shut up and do whatever you want to do.
I rather please YOU, make YOU happy and loving YOU than me. It is that simple.
And it sucks, I know. I know that it isn't just because I love you, it is because I am afraid.
I am afraid to be alone and I am afraid of being without you (there's a difference), but, most of all, I am afraid of what you can do to me if you get mad at me. I have seen that look in your eyes when you are angry, I have seen the power and the fury running through your eyes and it terrifies me. It doesn't scares me to be beaten or dumped, your words are the deal. You can kill me just by telling me that I am not worth it. Because it is true.
That's the key.
But, you know, I rather being without you than making you unhappy so probably I would take it if necesary. That's it. Do what you want to me as long as you are ok.
You will get tired of me one way or another. Soon or later. You will end up bored because of how good I am, how stupid, useful/less I had been. But, you know what? Screw that and screw you.
I love you.
lunes, 2 de enero de 2012
Hemorragia
(No me refiero a ti, mi vida)
1.- El puñal en la mano.
El amor comienza como una mentira. Por mucho que te esfuerzas en creerla, si la ves con parcialidad, no suena convincente. Sin embargo, con el tiempo, el polvo que levanta la velocidad con la que crece esa mentira te nubla la vista, te forma catarata, te ahoga, te hace sentir... diferente. He amado a muchas personas en esta vida, amé por jerarquía, porque era sangre de mi sangre y por lo mucho que me prometían pero... La decepción es la protagonista en la historia de mi vida.
Yo también he decepcionado, he hecho mal el noventa por ciento de las cosas que he planeado, el diez por ciento restante no es más que pura casualidad, he lastimado, he mentido, a veces con alevosía y en la mayoría no, pero...
2.-El puñal abre la herida.
El verdadero ataque de la decepción es la confrontación. Luego de que el amor te tiene atrapado como un retrasado mental drogado y borracho, te hace despertar, con una conciencia envidiable, como si nunca hubieras podido observar nada tan claramente y lo hace para que te mueras.
No, no es cierto.
Pero casi lo logra.
Las injusticias comienzan a florecer enmedio del maldito infierno y desbordas porque crees, ingenuamente, que tú has dado demasiado. Probablemente sí, regularmente no. No lo sabes, por ello no tienes valor ni aliento para decir lo que piensas.
La gente como yo mira atrás y se arrepiente, ruega, llora, sangra y moriría de haber sido lo suficientemente inteligente como para hacerlo. La herida arde y te corrompe como nunca antes nada lo ha hecho, porque sabes que tú provocaste la catástrofe, porque tú jalaste el gatillo de aquello que no veías que estaba apuntando directamente a tu cabeza.
La clave: la gente te decepciona porque tú esperas demasiado de ella. Sin importar lo que tú hayas dado... y ahí radica el siguiente paso.
3.- La sangre mana por primera vez.
El letargo en el que te tiene sumergido el amor te hace pensar, inevitablemente, en que tú estás colaborando. Crees que el amor tan ciego y "puro" que entregas a manos llenas justifica todo lo malo que has hecho, tus errores, tus mentiras, tus delirios... La verdad es que el hecho de amar significa creer, porque desde el principio, confías y la confianza es el mango del puñal de la decepción.
Yo confiaba en ellos y confiaba en mí, porque eran mis amigos, mi familia y mi verdad, pero eso sólo los impulsó a destruirme poco a poco, porque sabían que estaban dentro y que una vez ahí no iba a haber nadie que pudiera sacarlos. Me hicieron sangrar, me obligaron a hacerlo, porque yo creí que también estaba dentro, que estaba amando y que estaba haciendo el bien, que los estaba ayudando y haciéndolos feliz, pero no. Lo sé porque yo a mí misma me lo hice.
Me traicioné también, me decepcioné y entonces, la sangre vio la luz por primera vez. Sea como fuere, uno es, por regla general, siempre lo primero. El primer delirio y la primera puñalada viene siempre de ti mismo.
4.- La sangre ya no se detiene.
Uno por uno, todos aquellos que lograron penetrar mi confianza traicionaron eso. Ya no puedo confiar en los que abusaron de mí, tampoco en esa persona de la que se aprovecharon... No se puede reparar una herida si no se ha cerrado, tan sólo se cubre y se espera a que pare la hemorragia pero la decepción ya no se cura.
Por instinto, tomas el puñal y lo destruyes para que no vuelva a ocurrir, no hay confianza y no hay decepción... el problema es que si tienes, al principio, un ego del tamaño del universo entero y luego algo te dice que estás en un completo error y te das cuenta de que nunca lograste nada, que sólo te quedaste mirando ante todas las expectativas de ti mismo... el error eres tú, los demás son irrelevantes. También destruyes el puñal y... tan sólo se queda así.
Fallaste. Fallaste tú. No puedes volver a amarte a ti, no puedes ni pensar en volver a confiar en ti, nunca más.
1.- El puñal en la mano.
El amor comienza como una mentira. Por mucho que te esfuerzas en creerla, si la ves con parcialidad, no suena convincente. Sin embargo, con el tiempo, el polvo que levanta la velocidad con la que crece esa mentira te nubla la vista, te forma catarata, te ahoga, te hace sentir... diferente. He amado a muchas personas en esta vida, amé por jerarquía, porque era sangre de mi sangre y por lo mucho que me prometían pero... La decepción es la protagonista en la historia de mi vida.
Yo también he decepcionado, he hecho mal el noventa por ciento de las cosas que he planeado, el diez por ciento restante no es más que pura casualidad, he lastimado, he mentido, a veces con alevosía y en la mayoría no, pero...
2.-El puñal abre la herida.
El verdadero ataque de la decepción es la confrontación. Luego de que el amor te tiene atrapado como un retrasado mental drogado y borracho, te hace despertar, con una conciencia envidiable, como si nunca hubieras podido observar nada tan claramente y lo hace para que te mueras.
No, no es cierto.
Pero casi lo logra.
Las injusticias comienzan a florecer enmedio del maldito infierno y desbordas porque crees, ingenuamente, que tú has dado demasiado. Probablemente sí, regularmente no. No lo sabes, por ello no tienes valor ni aliento para decir lo que piensas.
La gente como yo mira atrás y se arrepiente, ruega, llora, sangra y moriría de haber sido lo suficientemente inteligente como para hacerlo. La herida arde y te corrompe como nunca antes nada lo ha hecho, porque sabes que tú provocaste la catástrofe, porque tú jalaste el gatillo de aquello que no veías que estaba apuntando directamente a tu cabeza.
La clave: la gente te decepciona porque tú esperas demasiado de ella. Sin importar lo que tú hayas dado... y ahí radica el siguiente paso.
3.- La sangre mana por primera vez.
El letargo en el que te tiene sumergido el amor te hace pensar, inevitablemente, en que tú estás colaborando. Crees que el amor tan ciego y "puro" que entregas a manos llenas justifica todo lo malo que has hecho, tus errores, tus mentiras, tus delirios... La verdad es que el hecho de amar significa creer, porque desde el principio, confías y la confianza es el mango del puñal de la decepción.
Yo confiaba en ellos y confiaba en mí, porque eran mis amigos, mi familia y mi verdad, pero eso sólo los impulsó a destruirme poco a poco, porque sabían que estaban dentro y que una vez ahí no iba a haber nadie que pudiera sacarlos. Me hicieron sangrar, me obligaron a hacerlo, porque yo creí que también estaba dentro, que estaba amando y que estaba haciendo el bien, que los estaba ayudando y haciéndolos feliz, pero no. Lo sé porque yo a mí misma me lo hice.
Me traicioné también, me decepcioné y entonces, la sangre vio la luz por primera vez. Sea como fuere, uno es, por regla general, siempre lo primero. El primer delirio y la primera puñalada viene siempre de ti mismo.
4.- La sangre ya no se detiene.
Uno por uno, todos aquellos que lograron penetrar mi confianza traicionaron eso. Ya no puedo confiar en los que abusaron de mí, tampoco en esa persona de la que se aprovecharon... No se puede reparar una herida si no se ha cerrado, tan sólo se cubre y se espera a que pare la hemorragia pero la decepción ya no se cura.
Por instinto, tomas el puñal y lo destruyes para que no vuelva a ocurrir, no hay confianza y no hay decepción... el problema es que si tienes, al principio, un ego del tamaño del universo entero y luego algo te dice que estás en un completo error y te das cuenta de que nunca lograste nada, que sólo te quedaste mirando ante todas las expectativas de ti mismo... el error eres tú, los demás son irrelevantes. También destruyes el puñal y... tan sólo se queda así.
Fallaste. Fallaste tú. No puedes volver a amarte a ti, no puedes ni pensar en volver a confiar en ti, nunca más.
jueves, 8 de diciembre de 2011
#4 [el número perdido]
El espíritu del mal me habla con tu voz.
Lo hace ahora porque cuando se colaba en mi boca y respiraba con mis pulmones, con el tiempo simplemente se dejaba de esuchar. Aquel ser maligno se adueñó por completo de mí, lo que pensara ya no hacía la diferencia, su propósito entonces cambió, ahora lo único que quiere es destruirme.
Con el tiempo los que más me conocen se vuelven contra mí, al principio quiso ayudarme porque ella era la mejor parte de mí, la parte viviente y cuerda de mí, no la supe valorar ni escucharla lo suficiente... como siempre.
Tú eres lo que más me duele, ella lo sabe.
Debe haberle llevado mucho tiempo elaborar esas frases tan ofensivas grabadas con tu voz, o tal vez simplemente corrió a robárselas a tu mente o a arrancarlas directamente de tus labios. No quiero saberlo. Pero ella sabe que lo que hace ahora me está matando por dentro y es por ello que no va a dejar de hacerlo.
Ella sabe que mi única razón para vivir eres tú... y también sabe que ella es mi única razón para morir.
Lo hace ahora porque cuando se colaba en mi boca y respiraba con mis pulmones, con el tiempo simplemente se dejaba de esuchar. Aquel ser maligno se adueñó por completo de mí, lo que pensara ya no hacía la diferencia, su propósito entonces cambió, ahora lo único que quiere es destruirme.
Con el tiempo los que más me conocen se vuelven contra mí, al principio quiso ayudarme porque ella era la mejor parte de mí, la parte viviente y cuerda de mí, no la supe valorar ni escucharla lo suficiente... como siempre.
Tú eres lo que más me duele, ella lo sabe.
Debe haberle llevado mucho tiempo elaborar esas frases tan ofensivas grabadas con tu voz, o tal vez simplemente corrió a robárselas a tu mente o a arrancarlas directamente de tus labios. No quiero saberlo. Pero ella sabe que lo que hace ahora me está matando por dentro y es por ello que no va a dejar de hacerlo.
Ella sabe que mi única razón para vivir eres tú... y también sabe que ella es mi única razón para morir.
viernes, 2 de diciembre de 2011
#5
The aftermath is secondary.
Me gusta cuando relaja la mirada, el lente de su cámara reflex rueda por los pliegues de su insegura faz. Qué tierno y qué dulce puede llegar a verse, su identidad felina y furiosa se oculta detrás de años de ensayo para formar esa maravillosa y cautivadora sonrisa.
Me gusta cuando pienso que soy yo quien destruye sus máscaras.
Me gusta porque se ubica un segundo en un extremo y al siguiente en el otro, porque es tan honesto y tan falso como se puede ser al haber nacido humano, sin embargo, lleva corriendo en sus venas, circulando una y otra vez dentro de todo su cuerpo, una sangre mezclada con diversos venenos: veneno de la mente, veneno del alma y veneno para el corazón.
La realidad no responde a ninguno de ellos, no es el chivo expiatorio que es para la mayoría de nosotros, su realidad es básica, sorprendente y hermosa, su realidad no le miente ni le da razones para mentir, me gusta que su realidad sea tan real como no permito que lo sea para mí.
El veneno de su mente se resiste a mí porque yo no soy su locura, sólo se activa ante la perturbación de sus sentidos. Me gusta que sea sensible y que el reto esté siempre presente, ante el devorador siempre sumiso, los detractores están en todas partes: "No escuches el canto de la sirena, ni veas a los ojos de la medusa."
Me gusta su alma envenenada porque dentro de la caja rota donde suele poner sus recuerdos, las rosas espinosas se aferran a los bordes y convierten cada parte de su cavidad toráxica en una espuela gigante, oxidada, hirviente del veneno de su sangre que despide el aroma que para mí es simplemente insoportable. Me gusta que me vuelva loca de ira, porque el dolor de su alma venenosa le hace ser despiadado y cortante, como a todos nos hace ser externamente el interior. Me gusta que me lastime porque sé que lo han lastimado y en el dolor simplemente radica el más grande amor.
El veneno para el corazón es siempre lo que más me gusta, porque el alma y la mente guardan un secreto bajo llave... el fuego de la vida, escondido, temeroso, temblando y palpitando, sacudiendo libremente todo lo que ya no se puede contener más. El corazón, aunque intente negarlo, da directamente a los ojos.
Y en ese canto salvaje del demonio amenazado, un susurro nivelado y afinado, pasando de forma espesa entre las rejas color café, me grita lo que calla aquel ser envenenado, drogado de tanta sangre, de tanto amor y de tanto dolor, no puede decir porque en un soplo se le va la vida. Me gusta tanto su mirada porque lo que grita no puede compararse con lo que los otros ojos dicen... Me gusta su corazón porque es el único que canta sobre mí.
La oscura deidad a la que soy fiel no es pulcra ni ordenada como lo que corresponde a mi universo, no me gustan las presas fáciles, ni siquiera en los buenos tiempos.
Me gusta cuando relaja la mirada, el lente de su cámara reflex rueda por los pliegues de su insegura faz. Qué tierno y qué dulce puede llegar a verse, su identidad felina y furiosa se oculta detrás de años de ensayo para formar esa maravillosa y cautivadora sonrisa.
Me gusta cuando pienso que soy yo quien destruye sus máscaras.
Me gusta porque se ubica un segundo en un extremo y al siguiente en el otro, porque es tan honesto y tan falso como se puede ser al haber nacido humano, sin embargo, lleva corriendo en sus venas, circulando una y otra vez dentro de todo su cuerpo, una sangre mezclada con diversos venenos: veneno de la mente, veneno del alma y veneno para el corazón.
La realidad no responde a ninguno de ellos, no es el chivo expiatorio que es para la mayoría de nosotros, su realidad es básica, sorprendente y hermosa, su realidad no le miente ni le da razones para mentir, me gusta que su realidad sea tan real como no permito que lo sea para mí.
El veneno de su mente se resiste a mí porque yo no soy su locura, sólo se activa ante la perturbación de sus sentidos. Me gusta que sea sensible y que el reto esté siempre presente, ante el devorador siempre sumiso, los detractores están en todas partes: "No escuches el canto de la sirena, ni veas a los ojos de la medusa."
Me gusta su alma envenenada porque dentro de la caja rota donde suele poner sus recuerdos, las rosas espinosas se aferran a los bordes y convierten cada parte de su cavidad toráxica en una espuela gigante, oxidada, hirviente del veneno de su sangre que despide el aroma que para mí es simplemente insoportable. Me gusta que me vuelva loca de ira, porque el dolor de su alma venenosa le hace ser despiadado y cortante, como a todos nos hace ser externamente el interior. Me gusta que me lastime porque sé que lo han lastimado y en el dolor simplemente radica el más grande amor.
El veneno para el corazón es siempre lo que más me gusta, porque el alma y la mente guardan un secreto bajo llave... el fuego de la vida, escondido, temeroso, temblando y palpitando, sacudiendo libremente todo lo que ya no se puede contener más. El corazón, aunque intente negarlo, da directamente a los ojos.
Y en ese canto salvaje del demonio amenazado, un susurro nivelado y afinado, pasando de forma espesa entre las rejas color café, me grita lo que calla aquel ser envenenado, drogado de tanta sangre, de tanto amor y de tanto dolor, no puede decir porque en un soplo se le va la vida. Me gusta tanto su mirada porque lo que grita no puede compararse con lo que los otros ojos dicen... Me gusta su corazón porque es el único que canta sobre mí.
La oscura deidad a la que soy fiel no es pulcra ni ordenada como lo que corresponde a mi universo, no me gustan las presas fáciles, ni siquiera en los buenos tiempos.
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