The unbearable fatness...
En un sólo movimiento me convertí en aquello que tanto despreciaba... me convertí en la verdad pura después de ser la venenosa mentira, pero al succionar la ponzoña, por error me la tragué.
No sé qué pensaba de todo esto antes pero nunca me sentí con la fuerza como para probar vicios porque sabía que me iba a perder. Pero si ya había perdido todo, ¿de qué me serviría tenerme sólo a mí?
Sílaba por síliba, la persona que yo fui antes se me fue cayendo. Las letras regadas en el suelo dejaron de tener sentido y fui sólo el recuerdo y la añoranza de lo que siempre odié por ser tan absolutamente normal. Por Dios que quisiera poder ser al menos en un pequeño porcentaje normal, porque lo normal es ser por lo menos en un pequeño porcentaje feliz.
Y si quisiera volver a enpolvarme la cara de sonrisas y decir mentiras nada más por encajar podría volver a hacerlo pero ya me doy demasiada lástima diciendo la verdad... No podría soportar ridiculizarme al día un poco más...
Y cuando el día termina y miro atrás, veo realmente a cuántas personas he odiado siempre y odié, y a cuántas personas he amado y amaré, y que nunca pude obtener la fuerza para decirlo. Sólo mentí.
Hoy escupo fuego y lagrimeo veneno porque obtengo lo que quiero a como dé lugar, porque quiero cambiar y porque necesito hacerlo; porque a todos amo y a todos odio al mismo tiempo; a todos temo porque sé que a todos puedo destruir y todos pueden destruirme también, tan sólo escogiendo las palabras correctas.
Ya no me soporto un sólo día más pero al menos ya no me miento para agradarme, incluso a mi propio ser. No culpo a nadie ni a nada por convertirme en esta porquería semihumana pero he de admitir que esta condición ayuda a que vea a las personas con menos bruma mental. No se puede decir que la claridad ha callado también a la creatividad (para muestra un paréntesis cerrado) pero es muy probable que la luz entró a mi cerebro, congelador de mierda, y me ha hecho ver y saber cosas que yo no quería enfrentar.
Soy lo que soy ahora porque no me atreví a serlo antes.
Soy un demonio que merece la muerte, porque después de todo el desmaquillante invertido en esta Medusa, se descubrió en realidad no es más que una piedra profana y amorfa que nada tiene que ver con la belleza... la han pesado, la han medido y la encontraron defecutosa.
domingo, 20 de noviembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
#2
Sweet ignorant bliss.
La misma alma en distintos cuerpos, en nuestro caso, la misma mente en distintas realidades. Nos encontrábamos en varios puntos de la recta, parecíamos especies emparentadas, unidas por una situación desconocida pero intensa que hacía que nunca diéramos un sólo paso una sin compañía de la otra.
Tú eres un desastre natural, una hiedra venenosa, un ser vivo excepcional que, desafortunadamente, se camufla conforme a su situación. Yo soy sólo quien debo ser.
Desafiabas todos mis preceptos, conceptos, principios y honestas deducciones, escribías una historia nueva para mí todos los días, pero eras siempre la más bella de las odaliscas brillantes, la más confiable de las damas de compañía que se enjaulan en mi corazón y, de pronto, ese universo paralelo en que no exsistía (ni existiría) más pura confianza, amistad y amor, se deshizo por completo en una escena cómica y austeramente dolorosa en la historia de nuestras vidas.
Ya no importan las razones ni lo estúpidas y poco valiosas que sean, siempre me pareció que cualquier cosa importaba más para ti que lo que yo pudiera, en algún momento, llegar a significar para ti. No sé si nunca entendiste la manera tan ciega en que yo confiaba en ti, no sé si nunca pudiste al menos percibir lo mucho que yo te quería (quiero y seguiré queriendo), no sé si en algún momento lo tomaste en cuenta pero ya ni siquiera me importa. Sólo quiero que sepas (incluso aunque tampoco tomes eso como una razón válida para nada) que me dueles, me duele recordar tu nombre, me duele recordar la forma en que amo lo que eres, pero, más que cualquier otra cosa, me duele reconocer que yo no hice, ni haré nada por recuperarte.
Mereces una explicación, he reservado mi pequeña porción de dignidad para esto, no pienso soportar un sólo segundo más a tu lado sabiendo que no quieres estar ahí, no pienso seguir inventándole facultades mágicas a mi optimismo y seguir pensando que podrías quererme... No quiero volver a creer en eso que ya no existe y que nadie me asegura que alguna vez existió. Si bien estuve y estoy dispuesta a estar contigo cuando necesites de mí, no quiero pedirte nada, ni siquiera una mirada a costa de un ciento de malas caras, ya no puedo reprimir mi decepción, ni callar mis sentimientos, ni pedir perdón ante algo que sé que no se manchó de una sola gota de mi culpa. No puedo porque lo hago demasiado todos los días, y créeme, corazón que por ti quisiera hacerlo pero... En orden de jerarquía... es que aún no me he vuelto loca sin ti.
Te extraño, como es lógico, te quiero, como te lo prometí. Pérdoname una y mil veces por no poder encontrar una razón suficiente para arrastrarme como tu gusano de nuevo, sé que no me costaría nada después de tanto tiempo de hacerlo pero (y lee con cuidado) la verdad, aunque no la vimos antes, es que no soy del tipo de gusano que te gusta y mucho menos podría ser del tipo de gente que quieres que te rodee. Las excusas pendejas están demás, la razón por la cual las usaste es, esencialmente, la anterior.
Sólo hay un dilema que aún me clava espinas en los sesos respecto a todo esto: todavía no sé si desearte lo mejor o desear que estés aquí.
La misma alma en distintos cuerpos, en nuestro caso, la misma mente en distintas realidades. Nos encontrábamos en varios puntos de la recta, parecíamos especies emparentadas, unidas por una situación desconocida pero intensa que hacía que nunca diéramos un sólo paso una sin compañía de la otra.
Tú eres un desastre natural, una hiedra venenosa, un ser vivo excepcional que, desafortunadamente, se camufla conforme a su situación. Yo soy sólo quien debo ser.
Desafiabas todos mis preceptos, conceptos, principios y honestas deducciones, escribías una historia nueva para mí todos los días, pero eras siempre la más bella de las odaliscas brillantes, la más confiable de las damas de compañía que se enjaulan en mi corazón y, de pronto, ese universo paralelo en que no exsistía (ni existiría) más pura confianza, amistad y amor, se deshizo por completo en una escena cómica y austeramente dolorosa en la historia de nuestras vidas.
Ya no importan las razones ni lo estúpidas y poco valiosas que sean, siempre me pareció que cualquier cosa importaba más para ti que lo que yo pudiera, en algún momento, llegar a significar para ti. No sé si nunca entendiste la manera tan ciega en que yo confiaba en ti, no sé si nunca pudiste al menos percibir lo mucho que yo te quería (quiero y seguiré queriendo), no sé si en algún momento lo tomaste en cuenta pero ya ni siquiera me importa. Sólo quiero que sepas (incluso aunque tampoco tomes eso como una razón válida para nada) que me dueles, me duele recordar tu nombre, me duele recordar la forma en que amo lo que eres, pero, más que cualquier otra cosa, me duele reconocer que yo no hice, ni haré nada por recuperarte.
Mereces una explicación, he reservado mi pequeña porción de dignidad para esto, no pienso soportar un sólo segundo más a tu lado sabiendo que no quieres estar ahí, no pienso seguir inventándole facultades mágicas a mi optimismo y seguir pensando que podrías quererme... No quiero volver a creer en eso que ya no existe y que nadie me asegura que alguna vez existió. Si bien estuve y estoy dispuesta a estar contigo cuando necesites de mí, no quiero pedirte nada, ni siquiera una mirada a costa de un ciento de malas caras, ya no puedo reprimir mi decepción, ni callar mis sentimientos, ni pedir perdón ante algo que sé que no se manchó de una sola gota de mi culpa. No puedo porque lo hago demasiado todos los días, y créeme, corazón que por ti quisiera hacerlo pero... En orden de jerarquía... es que aún no me he vuelto loca sin ti.
Te extraño, como es lógico, te quiero, como te lo prometí. Pérdoname una y mil veces por no poder encontrar una razón suficiente para arrastrarme como tu gusano de nuevo, sé que no me costaría nada después de tanto tiempo de hacerlo pero (y lee con cuidado) la verdad, aunque no la vimos antes, es que no soy del tipo de gusano que te gusta y mucho menos podría ser del tipo de gente que quieres que te rodee. Las excusas pendejas están demás, la razón por la cual las usaste es, esencialmente, la anterior.
Sólo hay un dilema que aún me clava espinas en los sesos respecto a todo esto: todavía no sé si desearte lo mejor o desear que estés aquí.
domingo, 30 de octubre de 2011
#1
¿Quién soy?
Hay muchas formas de decirlo, una niña, una estúpida, una perra, una mujer, una sirena... da igual. Me han llamado de todas las formas anteriores por lo menos una vez en la vida.
Nací hace mucho o hace muy poco en medio de una familia normal y luego crecí para ser anormal, aunque la familia haya crecido para después cortarse en dos.
Fui independiente a penas pero siempre fiel a un sólo precepto: que, antes de ser una bebé, tenía que vivir como mujer. Y así fui. Una causa perdida, un monumento a la lástima, la injusticia y la soledad.
Pero no me culpes de herejía por la insolencia que he de comentar en las siguientes líneas: siempre me creí capaz de ser yo misma la causa y la traición de mi fuerza y de mi debilidad, nadie más se inmiscuía en mis cosas y si se atrevía tarde o temprano se arrepentía. De pronto, como era lógico, me vi sola y aislada de un mundo con el que mantenía una simbiosis de lo más enferma, enfadada con la gente y odiando intensamente a la vida.
Sobreviví de mentiras y de descanso y comida en exceso, supe comportarme hasta el límite de no ver rayo de sol durante mucho tiempo, hasta que la etapa se usó tanto que se rompió. Tuve que escudarme, entonces, bajo una más sólida realidad. Tuve que ceñirme a la cara una sonrisa discreta que dejara la boca abierta lo suficiente como para sacar una que otra mentira, sólo hasta que la mascarada terminara como empezó: trágica y desagradablemente.
Encontré personas valiosas y ladrones de tiempo también, encontré gente muy imbécil y gente muy especial, sin embargo, nunca pude conectar porque nunca lo intenté lo suficiente. Tuve miedo y me rehusé a cambiar, al menos eso yo lo sé, aunque ellos dicen que cambié demasiado, pero no dudo que la verdadera causa de uno u otro suceso es que en realidad jamás quise una mano tocándome o una mirada interesada en mí, oculta bajo mi manta de moda, jamás tuve necesidad alguna de salir, tan sólo por ver perdida mi frágil identidad.
Pero, como todo tesoro, me lo vinieron a robar.
La gente dirá que yo lo dejé suceder porque nunca he desistido de mi pensamiento hereje, incluso cuando el mismo Dios me salvó y ayudó tantas veces. Dicen que la condena por el suicido será perpetua en mi juicio final pero yo creo que ya lo es desde ahora.
Le supe dar todo a mi pasión por escribir hasta que se volvió mi única protección en la vida, la gente viene, la juzga,la escupe, la destruye, la pisotea y se burla de ella y es entonces cuando brota la sangre de la herida que nunca se cierra.
Cuando encontré a quién amar desistí de las pocas armas, máscaras y escudos que quedaban de materiales distintos a la tinta y al papel, me entregué (y me sigo entregando) como una verdadera millonaria con retraso mental, pero ya no me importa, pocas cosas realmente tengo para poder gastar mis fuerzas. Dirigir una mirada enamorada no me hace menos y me he acostumbrado a la idea de que tampoco me hace más. Sonreír se volvió parte de.
Y aunque este amor y esta entrega incluyen una serie de situaciones que no tengo el valor de describir, sé que tarde o temprano, yo siempre consigo lo que quiero. No importa a qué precio.
Tengo facetas alegres, períodos apáticos y predominio de clima invernal en el interior de mi corazón pero eso a nadie le incumbe. Yo puedo ser ruidosa, callada o total y completamente malvada. Me obsesiona la perfección y el orden a mi manera, también un grupo muy pequeño de gente, hago rituales suicidas y rituales para atraer a la suerte.
También puedo ser buena, tierna, iracunda, sonreír, bailar, disfrutar, llorar, golpear, humillar, maldecir, cantar, pintar, dibujar, imaginar, escribir, negar del mundo a quien se me de la gana... pero eso depende de quién seas tú.
Lo más esencial es que la mayoría del tiempo estoy muerta de miedo y/o muerta de hambre, inconsolablemente triste y/o confundida hasta el extremo.
No soy como tú, no hablo como tú, no amo como tú, no como como tú y, afortunadamente para ti, no pienso como tú.
Toma esto, mastícalo y escúpelo como la vida hará contigo y con tu corazón.
Hay muchas formas de decirlo, una niña, una estúpida, una perra, una mujer, una sirena... da igual. Me han llamado de todas las formas anteriores por lo menos una vez en la vida.
Nací hace mucho o hace muy poco en medio de una familia normal y luego crecí para ser anormal, aunque la familia haya crecido para después cortarse en dos.
Fui independiente a penas pero siempre fiel a un sólo precepto: que, antes de ser una bebé, tenía que vivir como mujer. Y así fui. Una causa perdida, un monumento a la lástima, la injusticia y la soledad.
Pero no me culpes de herejía por la insolencia que he de comentar en las siguientes líneas: siempre me creí capaz de ser yo misma la causa y la traición de mi fuerza y de mi debilidad, nadie más se inmiscuía en mis cosas y si se atrevía tarde o temprano se arrepentía. De pronto, como era lógico, me vi sola y aislada de un mundo con el que mantenía una simbiosis de lo más enferma, enfadada con la gente y odiando intensamente a la vida.
Sobreviví de mentiras y de descanso y comida en exceso, supe comportarme hasta el límite de no ver rayo de sol durante mucho tiempo, hasta que la etapa se usó tanto que se rompió. Tuve que escudarme, entonces, bajo una más sólida realidad. Tuve que ceñirme a la cara una sonrisa discreta que dejara la boca abierta lo suficiente como para sacar una que otra mentira, sólo hasta que la mascarada terminara como empezó: trágica y desagradablemente.
Encontré personas valiosas y ladrones de tiempo también, encontré gente muy imbécil y gente muy especial, sin embargo, nunca pude conectar porque nunca lo intenté lo suficiente. Tuve miedo y me rehusé a cambiar, al menos eso yo lo sé, aunque ellos dicen que cambié demasiado, pero no dudo que la verdadera causa de uno u otro suceso es que en realidad jamás quise una mano tocándome o una mirada interesada en mí, oculta bajo mi manta de moda, jamás tuve necesidad alguna de salir, tan sólo por ver perdida mi frágil identidad.
Pero, como todo tesoro, me lo vinieron a robar.
La gente dirá que yo lo dejé suceder porque nunca he desistido de mi pensamiento hereje, incluso cuando el mismo Dios me salvó y ayudó tantas veces. Dicen que la condena por el suicido será perpetua en mi juicio final pero yo creo que ya lo es desde ahora.
Le supe dar todo a mi pasión por escribir hasta que se volvió mi única protección en la vida, la gente viene, la juzga,la escupe, la destruye, la pisotea y se burla de ella y es entonces cuando brota la sangre de la herida que nunca se cierra.
Cuando encontré a quién amar desistí de las pocas armas, máscaras y escudos que quedaban de materiales distintos a la tinta y al papel, me entregué (y me sigo entregando) como una verdadera millonaria con retraso mental, pero ya no me importa, pocas cosas realmente tengo para poder gastar mis fuerzas. Dirigir una mirada enamorada no me hace menos y me he acostumbrado a la idea de que tampoco me hace más. Sonreír se volvió parte de.
Y aunque este amor y esta entrega incluyen una serie de situaciones que no tengo el valor de describir, sé que tarde o temprano, yo siempre consigo lo que quiero. No importa a qué precio.
Tengo facetas alegres, períodos apáticos y predominio de clima invernal en el interior de mi corazón pero eso a nadie le incumbe. Yo puedo ser ruidosa, callada o total y completamente malvada. Me obsesiona la perfección y el orden a mi manera, también un grupo muy pequeño de gente, hago rituales suicidas y rituales para atraer a la suerte.
También puedo ser buena, tierna, iracunda, sonreír, bailar, disfrutar, llorar, golpear, humillar, maldecir, cantar, pintar, dibujar, imaginar, escribir, negar del mundo a quien se me de la gana... pero eso depende de quién seas tú.
Lo más esencial es que la mayoría del tiempo estoy muerta de miedo y/o muerta de hambre, inconsolablemente triste y/o confundida hasta el extremo.
No soy como tú, no hablo como tú, no amo como tú, no como como tú y, afortunadamente para ti, no pienso como tú.
Toma esto, mastícalo y escúpelo como la vida hará contigo y con tu corazón.
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viernes, 21 de octubre de 2011
Sing for absolution
Una falla, un error, un malentendido. Que mi obesa e insoportable humanidad penda de una idea grande, fuerte y malintencionada no es lo suficientemente patético (porque ni siquiera aunque sea decisiva la puedo llevar a cabo), sino que cada día todo tiene que arruinarse más... por mi culpa.
A penas me atrevo a mirarte, a contemplar todo eso que es y siempre ha sido tan ajeno y tan distante, a penas si tengo la decisión de hablarte, porque el deseo es latente, tengo que escoger siempre perfectamente bien las palabras que debo decirte porque el riesgo que corro de que se termine todo es simplemente eterno. Y me equivoco.
A veces me sueño con la confianza de poder decirte algo que no debería, de bromear, de tener indiscreciones, pero la verdad es que eso está mucho más allá de mis capacidades. Soy una ostra cerrada que no tiene intenciones de liberarse de su propio infierno. No puedo dejar que esas tinieblas te afecten y por eso ni por asomo debo mostrarte lo que tengo por dentro porque, desafortunadamente, tampoco puedo ser diferente.
Lamento ser egoísta y creer que "debes"... No, tú a mí no me debes nada. La realidad es que estoy como hasta ahora sólo por un inexplicable golpe de suerte pero eso es todo. Las obligaciones conmigo sólo van por una vía, y esa vía es hacia afuera. No tiene por qué importarme nada más... si algo se pudre conmigo es porque yo dejé que fuera así, es todo, y si sigue así también lo es y no tengo por qué ser tan llorona al respecto si sé perfectamente que no quiero, por razones que en realidad no interesarán NUNCA, liberarme de ello.
Detrás de todos los hórridos placeres y las cantidades ilegales de felicidad que me das, lo mínimo que debo hacer es pensar y esforzarme en no volver a equivocarme, y lo lamento mucho porque sé que hasta ahora no lo he hecho de la forma que debería. No te mereces que te trate de esa forma. Tal vez un día te des cuenta de eso y te alejes como cualquier persona haría, pero como tú no eres cualquiera, yo sólo espero que ese día no llegue tan pronto como debería haber llegado.
Dentro de todo, te agradezco hacerme ver mi suerte la mayoría del tiempo, tú sabes que para mí eso te hace cada día más perfecto.
Sé que algún día leerás esto, sea por lo que fuere, y no me da miedo mostrártelo, porque si tienes alguna represalia al respecto la olvidarás un par de horas más tarde.
Sólo procura no olvidar que te amo más que a nada en el universo, más de lo que me odio a mí misma...
A penas me atrevo a mirarte, a contemplar todo eso que es y siempre ha sido tan ajeno y tan distante, a penas si tengo la decisión de hablarte, porque el deseo es latente, tengo que escoger siempre perfectamente bien las palabras que debo decirte porque el riesgo que corro de que se termine todo es simplemente eterno. Y me equivoco.
A veces me sueño con la confianza de poder decirte algo que no debería, de bromear, de tener indiscreciones, pero la verdad es que eso está mucho más allá de mis capacidades. Soy una ostra cerrada que no tiene intenciones de liberarse de su propio infierno. No puedo dejar que esas tinieblas te afecten y por eso ni por asomo debo mostrarte lo que tengo por dentro porque, desafortunadamente, tampoco puedo ser diferente.
Lamento ser egoísta y creer que "debes"... No, tú a mí no me debes nada. La realidad es que estoy como hasta ahora sólo por un inexplicable golpe de suerte pero eso es todo. Las obligaciones conmigo sólo van por una vía, y esa vía es hacia afuera. No tiene por qué importarme nada más... si algo se pudre conmigo es porque yo dejé que fuera así, es todo, y si sigue así también lo es y no tengo por qué ser tan llorona al respecto si sé perfectamente que no quiero, por razones que en realidad no interesarán NUNCA, liberarme de ello.
Detrás de todos los hórridos placeres y las cantidades ilegales de felicidad que me das, lo mínimo que debo hacer es pensar y esforzarme en no volver a equivocarme, y lo lamento mucho porque sé que hasta ahora no lo he hecho de la forma que debería. No te mereces que te trate de esa forma. Tal vez un día te des cuenta de eso y te alejes como cualquier persona haría, pero como tú no eres cualquiera, yo sólo espero que ese día no llegue tan pronto como debería haber llegado.
Dentro de todo, te agradezco hacerme ver mi suerte la mayoría del tiempo, tú sabes que para mí eso te hace cada día más perfecto.
Sé que algún día leerás esto, sea por lo que fuere, y no me da miedo mostrártelo, porque si tienes alguna represalia al respecto la olvidarás un par de horas más tarde.
Sólo procura no olvidar que te amo más que a nada en el universo, más de lo que me odio a mí misma...
lunes, 3 de octubre de 2011
mirror hallucinations
La primera vez creí que mataba un insecto, lo aplastaba con las yemas de mis dedos y lo machacaba encima de las letras en una página de 'Wintergirls'... pero de ese insecto no apareció ni el cadáver matajado ni la sangre negra, sólo apareció otro insecto vivo y uno idéntico pero que antes no estaba. Los aplasté también y tampoco pude ver muestra de que realmente los maté o de que estuvieron ahí.
Fue mi primera pista.
Después pensé que quizá ya tenía mucho sueño... o que aquellas letras tan duras y tan honestas le tendieron una trampa a mi mente y esta, tan estúpida como es costumbre, cayó y se hizo añicos en ella.
Después escuché una voz que cantaba muy cerca de mi oído, saliéndose de mi mente, deslizándose hacia afuera y tararéandome una canción de cuna para que siguiera en un embeleso mortal que, por lo menos ese día, no podía permitirme. De nuevo pensé que era mi falta de descanso jugándome una broma pesada, y entonces recordé la triunfante sonrisa de una muchacha como yo, pero fuerte en serio, que me miraba de una forma retadora y cómplice.
Nos reconocimos al instante al notar la manera en que mirábamos nuestros cuerpos en el espejo del baño de mujeres. Supimos lo que éramos y por qué lo éramos. Pero ella había avanzado tanto que a su lado yo parecía un elefante con tutú. Sabía que había ganado, pero su sonrisa me decía algo más, me decía, de alguna forma, que lo entendía... que sabía que no estaba completamente perdida. Y aún así se fue con el ceño fruncido por la duda, esa maldita duda que nos queda a todos nosotros cuando terminamos de mirar al espejo, ¿cuándo será suficiente?
Ese fue mi primer día de escuela, un presagio de que, indudablemente, iba a seguir en la carrera. Una alucinación o una inspiración, ya no importa.
Esta tarde tuve una nueva alucinación, ya no eran insectos imaginarios, sino colas de ratones inexistentes. Ni siquiera me sorprendí, ¿será que ya no siento nada por el resto de las criaturas? Por alguna razón pienso que todas viven mejor que yo.
Fui de nuevo a ese espejo que nunca me falló, quizá mentía, quizá no, pero siempre me hizo sonreír, excepto hoy.
Vi a una de nosotros, otra... pero mucho más joven. Me dio lástima, pero luego recordé cuándo comenzé a hacerlo yo... me sentí mal. Ella iba mucho más adelante de lo que yo nunca he podido estar en mi vida. De nuevo vi al elefante con tutú pero ahora reflejado en el espejo que nunca fallaba... ¿qué me estará pasando?, ¿por qué ya no puedo decir que no? Tal vez también en esta adicción estoy fallando.
Ya no sé escribir, ni tampoco matarme de todas las maneras posibles, ¿qué rayos puedo hacer que salga bien?
Quisiera poder ser como esa niña y mirarme como ella lo hizo, cada tres segundos para comprobar que tanta perfección era verdad, y salir con la frente en alto de un espejo de cuerpo completo y mirar a la gorda que está detrás de mí, escrutándome con los ojos muy abiertos, y decirle "Es cierto, monstruo, soy mucho mejor que tú."
Fue mi primera pista.
Después pensé que quizá ya tenía mucho sueño... o que aquellas letras tan duras y tan honestas le tendieron una trampa a mi mente y esta, tan estúpida como es costumbre, cayó y se hizo añicos en ella.
Después escuché una voz que cantaba muy cerca de mi oído, saliéndose de mi mente, deslizándose hacia afuera y tararéandome una canción de cuna para que siguiera en un embeleso mortal que, por lo menos ese día, no podía permitirme. De nuevo pensé que era mi falta de descanso jugándome una broma pesada, y entonces recordé la triunfante sonrisa de una muchacha como yo, pero fuerte en serio, que me miraba de una forma retadora y cómplice.
Nos reconocimos al instante al notar la manera en que mirábamos nuestros cuerpos en el espejo del baño de mujeres. Supimos lo que éramos y por qué lo éramos. Pero ella había avanzado tanto que a su lado yo parecía un elefante con tutú. Sabía que había ganado, pero su sonrisa me decía algo más, me decía, de alguna forma, que lo entendía... que sabía que no estaba completamente perdida. Y aún así se fue con el ceño fruncido por la duda, esa maldita duda que nos queda a todos nosotros cuando terminamos de mirar al espejo, ¿cuándo será suficiente?
Ese fue mi primer día de escuela, un presagio de que, indudablemente, iba a seguir en la carrera. Una alucinación o una inspiración, ya no importa.
Esta tarde tuve una nueva alucinación, ya no eran insectos imaginarios, sino colas de ratones inexistentes. Ni siquiera me sorprendí, ¿será que ya no siento nada por el resto de las criaturas? Por alguna razón pienso que todas viven mejor que yo.
Fui de nuevo a ese espejo que nunca me falló, quizá mentía, quizá no, pero siempre me hizo sonreír, excepto hoy.
Vi a una de nosotros, otra... pero mucho más joven. Me dio lástima, pero luego recordé cuándo comenzé a hacerlo yo... me sentí mal. Ella iba mucho más adelante de lo que yo nunca he podido estar en mi vida. De nuevo vi al elefante con tutú pero ahora reflejado en el espejo que nunca fallaba... ¿qué me estará pasando?, ¿por qué ya no puedo decir que no? Tal vez también en esta adicción estoy fallando.
Ya no sé escribir, ni tampoco matarme de todas las maneras posibles, ¿qué rayos puedo hacer que salga bien?
Quisiera poder ser como esa niña y mirarme como ella lo hizo, cada tres segundos para comprobar que tanta perfección era verdad, y salir con la frente en alto de un espejo de cuerpo completo y mirar a la gorda que está detrás de mí, escrutándome con los ojos muy abiertos, y decirle "Es cierto, monstruo, soy mucho mejor que tú."
martes, 20 de septiembre de 2011
Dont wake at night to watch her sleep
No existen posibilidades de que esto sea visto por los ojos de alguien que antes no haya escuchado mi voz, que casi siempre mendiga. Quizá sea por la misma razón que motiva este texto, entre otras manías.
He querido atarme las personas a la cintura con una cadena irrompible pero desde el principio supe que no funcionaba, la voluntad ajena siempre deshace mis planes. Quizá pueda estar envuelta en el manto terso de la manipulación pero, quien pueda mirar dentro de mis ojos sabrá que no existe tal. Capa por capa, el centro sigue siendo el mismo, todo sigue llegando al mismo punto una y otra vez. Infinitamente.
A veces quisiera tanto escupirle a la gente, directo en la cara, todas las cosas que he hecho por sus ojos, por sus oídos, por sus manos... por sus mentes... por su corazón. Pero no puedo. A veces por respeto, a veces por temor.
Creo que el principal ingrediente constituyente de mi alma es el temor, seguido por la cobardía, la culpa y, por último, los celos. Pero ese factor es nuevo.
No es como envidia, porque la envidia es sucedida siempre por una acción salpicada de intriga, mentira y traición y, aunque hay mucho de eso en mí, todavía no he llegado a ese punto. Mis celos son total y completamente pasivos, su función es grabarse en la memoria de la voz que resuena en mi cabeza todo el tiempo y hacerme todo el daño posible.
Pero...
No sé en realidad para qué diablos escribo todo esto, para qué trato de perfeccionarlo, para qué trato... de vivir.
Nadie va a saber nada, de cualquier forma, a nadie le va a importar.
Soy una mala escritora, después de todo.
He querido atarme las personas a la cintura con una cadena irrompible pero desde el principio supe que no funcionaba, la voluntad ajena siempre deshace mis planes. Quizá pueda estar envuelta en el manto terso de la manipulación pero, quien pueda mirar dentro de mis ojos sabrá que no existe tal. Capa por capa, el centro sigue siendo el mismo, todo sigue llegando al mismo punto una y otra vez. Infinitamente.
A veces quisiera tanto escupirle a la gente, directo en la cara, todas las cosas que he hecho por sus ojos, por sus oídos, por sus manos... por sus mentes... por su corazón. Pero no puedo. A veces por respeto, a veces por temor.
Creo que el principal ingrediente constituyente de mi alma es el temor, seguido por la cobardía, la culpa y, por último, los celos. Pero ese factor es nuevo.
No es como envidia, porque la envidia es sucedida siempre por una acción salpicada de intriga, mentira y traición y, aunque hay mucho de eso en mí, todavía no he llegado a ese punto. Mis celos son total y completamente pasivos, su función es grabarse en la memoria de la voz que resuena en mi cabeza todo el tiempo y hacerme todo el daño posible.
Pero...
No sé en realidad para qué diablos escribo todo esto, para qué trato de perfeccionarlo, para qué trato... de vivir.
Nadie va a saber nada, de cualquier forma, a nadie le va a importar.
Soy una mala escritora, después de todo.
viernes, 26 de agosto de 2011
is death or victory
I think Imma chose death...
El silencio incómodo de la cosa malvada que arruina mi mente me pone nerviosa... la imperiosa necesidad de hacerlo de nuevo también está ahí... y viene por mí. El pasado y los malos recuerdos siempre vendrán a cazarte, siempre, como si su única labor fuera ello, y podrás borrar todas las cosas menos los recuerdos y el maldito remordimiento, la maldita culpa...
Victory drags me to death, anyway...
Quisiera explotar de pronto como a veces me siento a punto de hacer, quisiera borrarme del mundo y desaparecer como la gente a mi alrededor desearía también. Quisiera huir al océano de las aguas más oscuras y frías sin poder ni rozar el fondo con la punta de mis pies para sentirme perdida, para tener miedo y para que mi corazón se agite hasta que mi propia incapacidad física me arrastre a la muerte aunada a mi discapacidad mental.
I wish I could rip my flesh off to finally see my bones and stare at their beauty while my life fade away like a flower...
El espejo ya no ofrece una realidad creíble sino sólo un reflejo de lo que ya no puedo soportar, como la voz que no para de hablar por las noches repitiéndome todo lo que ya no quiero ser más pero que no puedo evitar, es la voz que habla dentro de la mente equivocada porque yo no soy capaz de cumplirle sus caprichos y quizá nunca sea suficiente hasta que su victoria sea mi muerte.
It's a secret that no one will ever guess because, even for a sickness, I am way too weak.
La promesa de la perfección, de la entereza intocable, de la fuerza que se puede ver, todo aquello que no me atreví a hacer o en lo que juré que jamás me convertiría, en todo fallé. Lo volví a intentar, fallé, lo volví a intentar, lo logré, el mundo se derrumbó y el corazón se volvió negro y putrefacto, más de lo que nunca fue.
My innocence, my goodness, my intelligence, my strenght, my heart, my soul... the only parts of me those are actually getting thinner.
La única manera que tengo de sobrevivir es esta y no sé cómo mantenerla sin que me mate, a la vez pienso que lo mejor es sucumbir ante ella, igual que todo el mundo, que si lo que soy está considerado una enfermedad, la verdad es que no soy y nunca he sido tan especial como para creer que mi fin será diferente al de toda la humanidad.
I have always been a failure, I will always be your disappointment... but please, just give me a little bit of time and I will make you proud of the way I defeated myself and dramatically died in the process.
Quizá en algún momento deje de hacer las cosas tan mal, tal vez en algún punto mi camino recobre la entereza o la cordura, no pierdo la esperanza de que algo dentro de mí me salve de mí misma y de la manera en que destruyo todo en mi interior con la esperanza de matar de raíz lo malo, ya sin importar que también se me está muriendo lo bueno.
In one way or another, I am the only one able to judge myself correctly, the only one able to hold on or give up on myself, the only one who can actually destroy myself... and erase every feeling of happiness or settle for the worthless thing on Earth.
Sé que igual podría mañana crecer y cambiar de opinión, podría convertirme en algo bueno e incluso en algo peor de lo que soy pero, mientras dure esta obsesión no existe ni la menor posibilidad de ser mejor... no hay un bien dentro de mí que pueda madurar, no hay nada que resplandezca totalmente ni mucho menos capaz de ecplisar todo lo demás. No ahora, al menos... mientras pasa este minuto y agoniza este segundo.
I wish I could take my heart off and give you the few little things those are worth saving from me... all of them belong to you, of course.
Y cuando este envase opaco quede libre de las pequeñas estrellas que tú pusiste dentro de mí y quede sólo el contenido rancio que nació siendo mío, la muerte será la victoria y la victoria, la muerte, y como te lo he dicho siempre, aún entonces, te seguiré amando.
Im sorry if I cannot love you as much as you deserve to be loved but I love you as much as I can love. And this love I have for you is forever bigger than the hate I have for myself.
El silencio incómodo de la cosa malvada que arruina mi mente me pone nerviosa... la imperiosa necesidad de hacerlo de nuevo también está ahí... y viene por mí. El pasado y los malos recuerdos siempre vendrán a cazarte, siempre, como si su única labor fuera ello, y podrás borrar todas las cosas menos los recuerdos y el maldito remordimiento, la maldita culpa...
Victory drags me to death, anyway...
Quisiera explotar de pronto como a veces me siento a punto de hacer, quisiera borrarme del mundo y desaparecer como la gente a mi alrededor desearía también. Quisiera huir al océano de las aguas más oscuras y frías sin poder ni rozar el fondo con la punta de mis pies para sentirme perdida, para tener miedo y para que mi corazón se agite hasta que mi propia incapacidad física me arrastre a la muerte aunada a mi discapacidad mental.
I wish I could rip my flesh off to finally see my bones and stare at their beauty while my life fade away like a flower...
El espejo ya no ofrece una realidad creíble sino sólo un reflejo de lo que ya no puedo soportar, como la voz que no para de hablar por las noches repitiéndome todo lo que ya no quiero ser más pero que no puedo evitar, es la voz que habla dentro de la mente equivocada porque yo no soy capaz de cumplirle sus caprichos y quizá nunca sea suficiente hasta que su victoria sea mi muerte.
It's a secret that no one will ever guess because, even for a sickness, I am way too weak.
La promesa de la perfección, de la entereza intocable, de la fuerza que se puede ver, todo aquello que no me atreví a hacer o en lo que juré que jamás me convertiría, en todo fallé. Lo volví a intentar, fallé, lo volví a intentar, lo logré, el mundo se derrumbó y el corazón se volvió negro y putrefacto, más de lo que nunca fue.
My innocence, my goodness, my intelligence, my strenght, my heart, my soul... the only parts of me those are actually getting thinner.
La única manera que tengo de sobrevivir es esta y no sé cómo mantenerla sin que me mate, a la vez pienso que lo mejor es sucumbir ante ella, igual que todo el mundo, que si lo que soy está considerado una enfermedad, la verdad es que no soy y nunca he sido tan especial como para creer que mi fin será diferente al de toda la humanidad.
I have always been a failure, I will always be your disappointment... but please, just give me a little bit of time and I will make you proud of the way I defeated myself and dramatically died in the process.
Quizá en algún momento deje de hacer las cosas tan mal, tal vez en algún punto mi camino recobre la entereza o la cordura, no pierdo la esperanza de que algo dentro de mí me salve de mí misma y de la manera en que destruyo todo en mi interior con la esperanza de matar de raíz lo malo, ya sin importar que también se me está muriendo lo bueno.
In one way or another, I am the only one able to judge myself correctly, the only one able to hold on or give up on myself, the only one who can actually destroy myself... and erase every feeling of happiness or settle for the worthless thing on Earth.
Sé que igual podría mañana crecer y cambiar de opinión, podría convertirme en algo bueno e incluso en algo peor de lo que soy pero, mientras dure esta obsesión no existe ni la menor posibilidad de ser mejor... no hay un bien dentro de mí que pueda madurar, no hay nada que resplandezca totalmente ni mucho menos capaz de ecplisar todo lo demás. No ahora, al menos... mientras pasa este minuto y agoniza este segundo.
I wish I could take my heart off and give you the few little things those are worth saving from me... all of them belong to you, of course.
Y cuando este envase opaco quede libre de las pequeñas estrellas que tú pusiste dentro de mí y quede sólo el contenido rancio que nació siendo mío, la muerte será la victoria y la victoria, la muerte, y como te lo he dicho siempre, aún entonces, te seguiré amando.
Im sorry if I cannot love you as much as you deserve to be loved but I love you as much as I can love. And this love I have for you is forever bigger than the hate I have for myself.
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